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Otras cosas a tener en cuenta

¿Dónde dormir?


Si has decidido negarle a tu gato el acceso por la noche a tu dormitorio, al salón o a cualquier otra estancia del hogar en donde haya algún espacio cómodo y cálido donde pueda dormir, entonces tendrás la necesidad de comprarle una cama.


No hay ningún criterio de elección en este aspecto más allá de tu gusto personal. Algo que sí hay que recordar, sin embargo y especialmente si estás cuidando de una cría, es que los gatos crecen. Parece una tontería, pero una cama que es grande en la etapa infantil del felino puede convertirse en un espacio demasiado incómodo cuando se haga adulto.

El terror de las uñas

Uno de los problemas más difíciles de afrontar y solucionar, y uno de los motivos por los que querrás expulsar a tu gato de tu hogar: sus uñas. ¿No quieres que tu gato te destroce los sofás, sillones u otros muebles? Entonces debes comprar un rascador. O varios.

Antes de empezar, debes tener claro que rascar sus uñas es algo imprescindible para un gato. Sus garras están en constante crecimiento, y necesitan desgastarlas. Si viven fuera del hogar, lo harán en cualquier árbol simplemente trepando a ellos. Dentro de casa, es algo que puede resultarles complicado.

Por ello, solventar esta situación no es una tarea fácil. El rascador que le compres debe ser lo suficientemente atractivo para tu gato como para que lo elija por encima de tus sofás. Debe ser seguro para él, pues se apoyará sobre el mástil con su peso y, lógicamente, lo arañará. Si el rascador se mueve, seguramente tu gato se lleve un pequeño susto que haga que nunca más vuelva a utilizarlo.
¿Adoras a tu gato? ¡Demuéstraselo con un árbol para gatos!


Por la seguridad y la integridad de tu hogar, asume que tendrás que invertir en rascadores y, quizá, más de una vez. Tómatelo con filosofía. 


Hora de juego

Un gato, dentro del hogar, no tiene los recursos suficientes para quemar toda esa energía que la gente piensa que no tiene. Sí, los gatos pueden pasarse toda la tarde durmiendo, siendo más perros que los propios perros, pero cuando llega la noche…

En el mercado hay una gran cantidad y variedad de juguetes que puedes utilizar con ellos. Dedicar entre 10 o hasta 60 minutos diarios a jugar con ellos es un sacrificio, pero evitará muchos problemas de conducta que desarrollarán en caso de que no les prestes la atención necesaria.

Tranquilo, su necesidad de juego no durará para siempre. A medida que vayan creciendo, sus ganas de jugar disminuirán. Siempre será recomendable dedicarles un rato diario para el desgaste de su energía, tengan la edad que tengan; pero una vez finalizada su etapa de cría, y si es una labor que te resulta tediosa, es posible que puedas acabar prescindiendo de ello.