Menú

Personalidad felina

Muchas veces creemos que los gatos son todo lo contrario a los perros: no se les puede educar ni enseñar, son solitarios e individuales, poco afectivos… Incluso llegamos a suponer que su comportamiento es caprichoso y arbitrario.

Estamos muy equivocados.

Los gatos tienen una personalidad bastante definida; lo cual no quiere decir que no puedan salir de ella. Pero, por norma general, comparten unos rasgos que determinan cómo funciona su forma de pensar.

En esta sección, no solo comentaremos sus rasgos comunes más característicos, sino que, además, desmentiremos algunos de los mitos o falsas creencias.


¿Desconfiados o curiosos?

Es un dicho bien conocido: la curiosidad mató al gato. Sin embargo, aunque es muy cierto que los gatos son animales muy curiosos (quizá demasiado), también son muy desconfiados. Son animales muy rutinarios, a los que no les gustan los cambios ni los sobresaltos, que buscan tranquilidad y que quieren, dentro del ámbito que dominan, conocer todo y que todo se mantenga en su sitio.

Por eso, cuando aparece algo desconocido (o alguien), lo primero que hacen la mayoría de los gatos es esconderse. Desconfían. Si lo que pretendes es acercarte a un gato que se encuentra en la calle, lo más probable es que huya de ti. Si le compras un nuevo juguete a tu gato, es muy probable que, al principio, le cueste acercarse.

Sin embargo, si el felino se encuentra en su entorno de seguridad (como debe ser tu hogar), entonces sentirá la necesidad de conocer todo: saltar a todos los sitios posibles, olfatear todo lo que encuentre, averiguar, entender, investigar...

La desconfianza está en su instinto de supervivencia, pero, cuando ya no la necesitan, no encontrarás animal más curioso que ellos.

No es algo malo

Que un gato olfatee, no es algo malo. Quizá te resulte desagradable que se acerque tanto a algunas cosas de la cocina, del baño u otras personales, pero te recomendaría que le dejaras. A veces, es peor el remedio que la enfermedad; cuando alejas a tu gato de aquello que tanto ansía investigar, tarde o temprano volverá a intentarlo y, quizá, cuando tú no estés delante. Sin embargo, si le dejas oler un tenedor, una taza o la pasta de dientes, su curiosidad será saciada y, dado que son objetos carentes de interés para él, ya no les prestará más atención.

Puedes pensar que, en este sentido, los gatos son como los niños: tienen un mundo entero por descubrir, y su principal herramienta es el olfato. ¿No es enternecedor?

Animales de costumbres

Como ya se pudo deducir en el punto anterior, los gatos necesitan que en su territorio todo esté en orden. Les encantan las rutinas y la organización, y les cuesta acostumbrarse o aceptar cambios. Una vida ideal para ellos será aquella en la que sus horas de sueño, de comer o de juego están preestablecidas. 

Un horario no solo será beneficioso para él, sino que, además, te permitirá a ti también incluir el pasar tiempo con él dentro de tu día a día. No pienses que el gato es algo que convive contigo a lo que tienes que alimentar; los gatos tienen mucho más que ofrecer, mucha compañía, mucho cariño y mucha diversión.

Poco cariñosos

Mucha gente piensa o tiene la sensación de que los gatos son poco cariñosos. Esto no es verdad. Un gato puede ser tan afectivo como cualquier perro.

Entonces, ¿cuál es el problema? Ya que es una creencia muy arraigada, tendrá algún tipo de base.

Desde luego, no puedes esperar que el gato sea cariñoso cuando tú quieras. Los gatos son animales muy independientes y cabezones: cuando quieran mimos, acudirán a ti. Si no los quieren, se irán por su cuenta. Si tu fuerzas a tu gato a ser abrazado o acariciado, lo más probable es que le acabes causando ansiedad y estrés.

¿Esto significa que no son cariñosos? No, para nada. Solo significa que no puedes tratarles como objetos: ahora sí quiero que estés conmigo, pero luego déjame en paz.

Por desgracia, y es algo que tú debes tener muy claro a la hora de adoptar un gato, tú eres su objeto. Son ellos los que van a decidir cuándo, cómo y dónde acercarse a ti (estés de acuerdo... o no).

Ahora sí: ¡acaríciame!

Quizá lo que quieres, al adoptar a un gato, es una relación de dueño-mascota.

¡Felicidades! A partir de ahora, tienes un nuevo dueño.

Tómate esto con calma, deberás tener paciencia para asimilar que los gatos son caprichosos y que las cosas, en su mayoría, van a tener que ser como ellos quieran.

Educación

¿Crees que los gatos no necesitan educación? Al fin y al cabo, no son como los perros: no pueden aprender trucos, no son tan inteligentes, son muy poco activos, son unos "pasotas"...

Si esta es tu manera de pensar, te aconsejo visitar la sección "Educación": descubrirás que los gatos tienen más aptitudes de las que nunca imaginaste.